Aunque en principio puedan aparecer iguales y el mismo objetivo, sofocar el fuego, existen distintos tipos de extintores, cuyo componente para eliminar las llamas varía y que se debe tomar en cuenta para seleccionar el que mejor se ajuste a los requerimientos
y espacios que tenemos.

A saber, existen los siguientes tipos de extintores: de agua, espuma, dióxido de carbono, polvo químico seco, polvo seco, químico húmedo. Cada una de estas sustancias tiene cualidades muy específicas y se recomiendan en ciertos contextos.

Por ejemplo, los extintores
de agua no se recomiendan para apagar incendios donde provocados o que se encuentren cerca de instalaciones eléctricas, ya que pueden provocar corto eléctricos y puede poner en riesgo la vida de las personas que intentan sofocar las llamas, ya que hay que recordar que el agua es un conductor de la electricidad.

Entre los tipos de extintores, el de dióxido de carbono es muy recomendado; sin embargo, no se sugiere utilizar cerca de donde se encuentran metales combustibles, ya que puede ser peligroso.

En cualquiera de los casos, es importante recurrir a la asesoría de expertos para seleccionar el artículo que se ajusta más a las necesidades que se tienen.